
Durante la Semana Santa, el Valle del Cauca no solo se convierte en un destino de peregrinación , sino también en una ruta imperdible para quienes buscan deleitar el paladar con una de las cocinas más ricas y diversas de Colombia.
Este departamento, que combina espiritualidad, cultura y tradición, espera recibir más de 597.000 visitantes, según el Sistema de Información Turística del Valle del Cauca (SITUR), generando ingresos cercanos a los 56 millones de dólares.
Más allá de los templos y las procesiones, el Valle invita a vivir una experiencia sensorial a través de sus sabores. Desde los mariscos del Pacífico hasta los amasijos del centro del departamento, esta región pluricultural y multiétnica logra conjugar raíces indígenas, afro y españolas en platos llenos de historia.
A continuación, cinco destinos clave donde la cocina local se vuelve protagonista durante esta Semana Santa:
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1. Buenaventura: el alma del Pacífico en cada bocado
La gastronomía de Buenaventura es un festín de sabores marinos y tradición afrodescendiente. Platos como el encocado de camarón, la piangua en coco y el arroz con toyo destacan por su autenticidad. Las bebidas típicas como el viche y el arrechón, declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, son el acompañamiento perfecto para una experiencia culinaria única. Uramba Cocina y las cocineras tradicionales de Bahía Málaga son paradas obligadas.
2. Cali: donde tradición y alta cocina se encuentran
La capital vallecaucana ofrece una fusión de amasijos tradicionales como el pandebono, las marranitas y los aborrajados, con la innovación de la alta cocina. Restaurantes como Domingo, de la chef Catalina Vélez, y Platillos Voladores, de Vicky Acosta, reinterpretan la tradición con técnicas modernas. Cali ha sido reconocida por la red Délice como una de las ciudades gastronómicas del mundo.

3. Ginebra, Guacarí y Buga: el corazón del sabor campesino
En Ginebra, el sancocho de gallina se cocina a fuego lento como ritual familiar. En Guacarí, el fiambre de doña Margot mantiene viva una receta de generaciones. Y en Buga, además de visitar al Señor de los Milagros, los visitantes disfrutan de la icónica chuleta de cerdo del restaurante Don Karlos.
4. Sevilla: el café como protagonista
Conocida como la capital cafetera de Colombia, Sevilla es un paraíso para los amantes del café de especialidad. Espacios como Casa Los Alpes ofrecen delicias como el canastao, una mezcla de carnes y tubérculos servidos en hoja de bijao. Más de 100 marcas locales convierten a Sevilla en un destino gourmet.
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5. Rozo: sabor auténtico a pocos minutos de Cali
El famoso "Pollo en su Jugo" convierte a Rozo en un referente gastronómico del Valle. Lugares como la Casa de Doña Hilda Cuero son visita obligada para quienes buscan autenticidad. Además, los fritos y amasijos como empanadas y pandebonos son parte esencial del menú local.