
Han pasado siglos en donde la palabra de Dios se toma un momento para reflexiones con imponentes mensajes para aquellos que se encuentran al lado de Dios, allí, reconocen su grandeza y su misericordia. En el capítulo 15 de San Lucas se deja claro lo poderosa que era la palabra que invita a todos hasta donde Jesús para encontrar la paz que necesitaban.
"Uno como predicador debería abstenerse a decir comentarios y que brille ella por sí misma (la palabra). Pero vale la pena hacer esa anotación, que cada uno de ustedes hayan sentido esa iluminación por medio de esta palabra. Se pueden mirar muchos aspecto, pero podríamos escoger de mirarla como la historia del retorno a Dios, como el volver a él", dijo.