
El presidente francés, Emmanuel Macron, mostró este miércoles su deseo de que Estados Unidos siga contribuyendo a la defensa de Europa, pero señaló que "hay que prepararse por si no fuera el caso".
"El futuro de Europa no puede ser decidido en Washington o Moscú. La amenaza viene del este, la situación de estabilidad posterior a la caída del muro (de Berlín) ya no existe", dijo Macron en un discurso a la nación en el que justificó un mayor esfuerzo militar en el país.
Afirmó que Rusia sigue rearmándose y constituye una amenaza para toda Europa, por lo que se preguntó: "¿Quién puede creer que Rusia se conformará con Ucrania?".
Agregó: "No podemos creer la palabra de Rusia. Ucrania tiene derecho a la paz y la seguridad".
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Macron aseguró que puede convencer a su homólogo estadounidense, Donald Trump, de renunciar a la política arancelaria que está poniendo en marcha, que consideró "incomprensible" y negativa también para los ciudadanos estadounidenses.
"Esas decisiones aumentan las dificultades del momento, pero no quedarán sin respuesta. Al tiempo que la preparamos junto a nuestros socios europeos, seguiré intentando persuadir de que esta decisión es dañina para todos y espero convencer de ello al presidente de EE.UU.", afirmó Macron.
Frente a ello, el presidente francés manifestó que Europa tendrá que afrontar "decisiones sin precedentes en las últimas décadas", que se suman a un incremento del gasto militar para afrontar la amenaza rusa.
"Es necesaria la independencia económica, tecnológica, industrial y financiera de Europa. Debemos prepararnos a que Estados Unidos imponga aranceles aduaneros como ya ha hecho con Canadá y México", advirtió.
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Macron consideró que, si eso ocurriera, sería "una decisión incomprensible tanto para la economía de Estados Unidos como para la nuestra".
Al respecto, avanzó que reunirá a los agentes sociales y a los partidos políticos para prepararse mejor a este tipo de decisiones, una convocatoria que ligó con el incremento del gasto militar que consideró necesario para afrontar la creciente amenaza rusa y la incertidumbre sobre la continuación del respaldo de Washington a la seguridad en Europa.