Monseñor Jairo Jaramillo, arzobispo de Barranquilla, señaló que los fieles son quienes tienen la última palabra de seguir la indicación dada por el Vaticano sobre no conservar las cenizas de los difuntos ni arrojarlas a lugares abiertos.
"Yo pienso que no es que el sacerdote se niegue, pienso que la persona, sabiendo que es la decisió de la iglesia, toma la decisión. Entonces se está negando a sí mismo las exequias. Si es que ya voluntariamente y conociendo esta normatividad de la iglesa, determina es que la ceniza vaya al mar, entonces de una vez está decidiendo que no le hagan exequias. No es cuestión que el padre diga o no diga", comentó el sacerdote en diálogo con Vive Barranquilla.
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Advirtió que los creyentes serán libres de disponer qué hacer con los restos de sus familiares, pero que al ser el cuerpo templo del espíritu santo, es preferible que los restos permanezcan en lugares de fe.
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