¿De qué murió Salvo Basile?
Su amigo y periodista Poncho Rentería recordó en Mañanas Blu al hombre que ayudó a conectar a Colombia con el cine mundial.
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La industria cinematográfica y televisiva colombiana despidió a Salvo Basile, actor, productor y gestor cultural italiano, recordado por su participación en películas emblemáticas y su contribución al fortalecimiento del cine en el país. Basile murió luego de una dura batalla contra un cáncer de estómago, enfermedad que afectó gravemente su salud durante los últimos meses.
“Estaba muy mal porque tenía un cáncer en el estómago... pasaba malos días; por eso mi mujer, que es médica, dijo: descansó de sus dolores, porque eran incorregibles”, relató el periodista y escritor Poncho Rentería, amigo cercano del actor, durante una emotiva entrevista en Mañanas Blu.
Nacido en Italia, Salvo Basile llegó a Colombia en la década de los 80, atraído por el auge cinematográfico que se gestaba en Cartagena. Su participación como coordinador en la filmación de La Misión (1986), producción dirigida por Roland Joffé y protagonizada por Robert De Niro y Jeremy Irons, marcó un punto de inflexión para el cine internacional rodado en el país.
“Eso fue una odisea. Salvo era muy pilo en esa materia, sabía de logística, de relaciones, y se ganó la confianza de todos los grandes del cine”, recordó Rentería, al referirse a la forma en que Basile logró conectar a Colombia con las élites cinematográficas europeas y norteamericanas.
En una época aún marcada por la violencia, el narcotráfico y la desconfianza internacional hacia el país, Basile fue una figura clave para mostrar una cara distinta: la cultural, la cinematográfica y la humana. “Fue un vehemente defensor del cine italiano, porque le gustaba más que el de Hollywood”, añadió su amigo.
Además de su trabajo en cine, Salvo Basile incursionó en la televisión colombiana, actuando en producciones recordadas como Calamar, donde interpretó al herrero del pueblo. Su carisma y acento italiano lo convirtieron en un personaje querido por las audiencias nacionales.
Sin embargo, su labor no se limitó al arte. En los últimos años, Basile impulsó una fundación en Cartagena dedicada a apoyar a niños de escasos recursos. Llevaba alimentos, juguetes y materiales escolares a comunidades necesitadas, labor que realizó con la misma pasión que le ponía al cine.
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“Su última novia fue su fundación, porque vivía pendiente de esos niños de un barrio pobre de Cartagena. Siempre me pedía: ‘Pochito, levánteme cien kilos de arroz que no tengo para la semana’”, relató Rentería con afecto.
A pesar de las dificultades económicas, Basile mantuvo viva la fundación hasta sus últimos días. “Se murió tristón, porque no le estaban llegando las ayudas; eso le dolía más que la enfermedad”, agregó el periodista.
Salvo Basile no solo participó en grandes producciones internacionales, sino que también fue una figura que unió culturas. Su trabajo fue fundamental para abrir las puertas del cine colombiano al mundo y para vincular Cartagena con los festivales y rodajes internacionales.
Durante más de tres décadas, vivió en Colombia, país que adoptó como suyo y al que dedicó buena parte de su carrera artística. Sus amigos lo describen como un hombre apasionado, generoso y de enorme sentido del humor. “Fuimos entrañables. Treinta años de amistad, mucho cariño y respeto”, concluyó Rentería al recordarlo.